Con esta foto os anuncie el curso de "Bordado con cintas sobre deshilados":
Los bolsillos están llenos de muestras de cariño y comprensión que me regalaron las alumnas que compartieron conmigo este día:
Y mil gracias a todas las que me habeis dejado comentarios felicitandome por el premio.
Y con esta frase empecé el curso que dí el pasado fin de semana:
"Cada maestrillo tiene su librillo"
Yo tengo mi LIBROTE:
Es el muestrario que he estado preparando los últimos meses, consta de 12 páginas:
He agrupado las grecas teniendo en cuenta los distintos puntos empleados para realizarlas, y el grado de dificultad de los mismos.
Hacer este muestrario ha supuesto un trabajo, fundamentalmente de investigación, ya que no he conseguido mucha bibliografia.
Para bordar alguna greca tuve que emplear varias horas, haciendo pruebas con las distintas medidas de las cintas, hasta conseguir lo que buscaba. Como toda técnica requiere, familiarizarse un poco con los materiales empleados, las cintas tienen propiedades distintas a los hilos, por su brillo y su textura, cuesta un poco más conseguir combinaciones de colores que resulten armónicas.
Todo esto no quiere decir que sea difícil bordar con cintas, se emplean los mismos puntos que en el bordado tradicional (Bastillas, escapulario...) Sólo tenemos que conocer unos cuantos "truquillos" y el resultado pueden ser este:
Esos truquillos los estuve enseñando el pasado día 10, en "mi primer monográfico".
Tengo que agradecerle a Centón que contasen conmigo para dar este curso.
Ha sido de las experiencias más gratificantes que he tenido. Salí de casa con mi cesta cargada con los kits del material, ilusión y nervios:
La bandeja que ya conocéis:
También la llené, coloque distintos trabajos, para que pudieran ver las alumnas, algunas de las aplicaciones que tienen las grecas bordadas:
Hay cosas que ya habéis visto en entradas anteriores: el monedero y el cinturón , las siguientes eran sorpresas para el curso:
| Funda para abanico |
| Cartera para gafas |
| pulsera |
Os voy a contar, que llegué a mi casa sin kits, pero con la cesta llena:
Atila que es muy listo, vino corriendo para ver que contenía:
Algo interesante porque no sacaba la cabeza:
Los bolsillos están llenos de muestras de cariño y comprensión que me regalaron las alumnas que compartieron conmigo este día:
Los nervios desaparecieron a los diez minutos del comienzo del curso, y la ilusión creció hasta invadir la cesta:
Les dí las gracias por asistir al curso en persona y desde aquí quiero repetir mi agradecimiento a todas:
"Gracias, por venir":
